Rabi Meir de Primishlan ayuda a los Iehudim
De niño, Meir de Primishlan se dedicaba cada viernes a recolectar tzedaká de los vecinos pudientes para repartir entre los necesitados antes de Shabat, una costumbre que mantuvo incluso de adulto mientras su esposa sostenía el hogar vendiendo leche de una vaca que le había regalado su suegro.


