Se relata cómo, mientras trabajaba como ayudante de un melamed tras la muerte de su primera esposa, el Baal Shem Tov ocultó su verdadera grandeza ante Rabí Efraim, el dayan de Brod, al comprometerse en matrimonio con su hija.
Si esta historia te hizo bien, podés ayudar a que lleguen muchas más. También podés dedicar una historia escribiendo a najumlifsitz@gmail.com.
Zelle (desde EE.UU.): najumlifsitz@gmail.com