Un anciano ciego, un robo y el juicio sin pruebas del Tashbetz
Un anciano ciego pierde toda su fortuna en un instante… y nadie se da cuenta.
Trípoli, siglo XV, después de la expulsión de España. Nissim, un hombre mayor y ciego, decía que ya no le quedaban lágrimas para llorar, hasta que un robo le mostró otra cosa. Un caso "imposible" sin pruebas directas, contado en las respuestas del Tashbetz (Rabí Shimón ben Tzemaj Durán).
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