El cheque que no aceptaron: ¿cuánto vale tu Shabat?
Nueva York, 1900: cada vez que decía «en Shabat no trabajo», se quedaba sin trabajo.
Una familia de inmigrantes recién llegada de Europa, fiel al Shabat, termina viviendo en el sótano de la caldera de carbón de un edificio. Un día, un fabricante de suéteres judío ve a dos chicos con kipá y tzitzit, manchados de hollín, jugando en la vereda… y frena el auto.
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